
Hoy queremos compartir una pequeña reflexión inspirada en una experiencia real.rnrnDurante un viaje entramos en una cafetería y recibimos una pequeña guía de la ciudad donde, entre muchas informaciones, aparecían las mejores cafeterías locales. El barista acababa de recomendarnos probar el café de sus competidores. ¿Imposible? En absoluto.rnrnCompartir la pasión por el café y el amor por este mundo no solo es posible, sino necesario. Compartir conocimientos sirve de poco si no se comparte también la pasión.rnrnEl fascinante mundo del café no puede basarse en secretos y celos: el crecimiento nace de compartir conocimientos y pasión.